jueves, 29 de abril de 2010


No le pidas a tu “santo” antes de votar, toma el lápiz

Por: Leidy Toscano

Para nadie es un secreto que en nuestro país el tema político se ha convertido en el pan de cada día de los colombianos, ya el asunto del narcotráfico y violencia paso a un segundo plano para darle espacio a la mirada critica al gobierno, algo que en mi concepto es fenomenal, esto es claro como el agua, aunque en verdad parezca aceite. Lo que a más de uno les cuesta aceptar, es que estas temáticas mencionadas son el efecto de una absurdo poder que nos pone inquietos por estas épocas de elecciones, donde pareciera la sociedad toma importancia en las campañas políticas, pero claro contar de tener un voto fijo media Colombia desayunan tamal, junto a unos “santos” que ayudan hasta el perro de la casa si necesita concentrado, prometen el cielo y la tierra en dos horas para saber que se vivirá un infierno de 4 años o peor aún en 8 años si hay reelección.

Por otro lado la mujer que trata de convocar un movimiento femenino donde busca cambiar el machismo por el feminismo, ¿dónde estaría el cambio? esta hada madrina de las mujeres pareciera se le olvidara que los beneficios para un estado deben de ser con igualdad, tanto como hombres y mujeres, sabemos necesita votos como todos los candidatos, pero que la hace pensar que todas las mujeres votaran por ella, yo lo soy y tengo claro que no lo haría y cabe recordar los niños no tienen cédula para votar lo digo por esa propuesta tan “maternal” de ayudarlos como primer plano.

Ahora si hablamos del loco de la mesa, ese que la gente se escandaliza por que muestra las nalgas pero también un lápiz y donde a diferencia del santo que ofrece tamal, ofrece educación en un país ignorante que vende su voto al mejor postor.



Los debates presidenciales es la fuente perfecta de inspiración para un guionista; porque de este encuentro puede sacar personajes muy particulares, es decir y para ser mas claro el “loco“, junto con el “santo” se complementa con el “hada madrina“. Esto me parece el show mas cómico que uno puede ver, donde los televidentes vuelven a ser niños que se dejan convencer por dulces, muchas veces venenosos pero al fin y al cabo dulces.

El hada madrina parece ser la solución de las mujeres que se quedaron con el sueño “frustrado” de ser la “mujer maravilla” y el santo que protagoniza la película del anticristo porque si que logra convencer, no puedo decir que por su cara porque si fuera así ni candidato seria, mas bien porque tiene a su amigo “Pedro” el que esta “arriba“, ¿dónde dejamos al “loco” en un manicomio?, no creo sea necesario si ya esta en el gobierno, mas bien voy a ir a lo concreto: Queridos Colombianos antes de votar tengan en cuenta tres cosas: Los santos no existen en Colombia, el hada madrina que se quede en su cuento de cenicienta, pero los locos si abundan en nuestro país y son esos mismos que oprimen por ir en contra de las ideologías y en busca del conocimiento y desarrollo que nos permita evolucionar, donde todo parte desde la educación.

Cuando les vuelvan a mostrar las nalgas imagínese el gobierno actual, tome el lápiz y prepárese para el verdadero cambio.

martes, 6 de abril de 2010

Cuando las “vacaciones se ha
cen cortas”
Una Semana más descansada que santa
Descansar, viajar y rezar hacen parte de una semana santa para muchos, vacaciones para otros.
Por: Leidy Toscano
Se acercaba la semana de “locha”, esa misma que los más creyentes consideran “santa”. Para mí como estudiante era el tiempo de por fin descansar y apagar ese sonido desesperante de las 4 de la mañana; la alarma.
Ese viernes, deseado por muchos, llegó y la llamada de mi mamá no hizo espera para hacer la pregunta de: “vas a veir estas vacaciones”, después de unos minutos y pensando en la cantidad de trabajos que tenía que hacer esta semana, dije “No, mamá no puedo, seguro voy en las vacaciones de junio; es que tengo muchos trabajos” Esto por no decir la razón por la que realmente no quería viajar y era por esas nueve horas de viaje que tanto odiaba. Aunque también el profesor de redacción era la piedrita que no me dejaba emprender camino.
Siendo lunes “santo”, me encontraba disfrutando de un lindo día, a eso de las 11 de la mañana ,en la vista más agradable que podía tener desde mi cama. Desde ahí podía escuchar las ruedas de la maletas de los niños que viajaban y un “chao tos mira a ver si se levanta”. Pues tenía que hacerlo para sentarme frente a una pantalla a hacer uso de mi inspiración y escribir para “Piedrahita”. No puedo negar, las ideas fluían por esa misma soledad que había en el lugar y la sensación despreocupante de tener una semana tan plenamente tranquila.
Ya Jueves Santo y la pregunta que suelo hacer por esta época de “Hoy se puede comer carne” el tono dudoso de “no es mañana” “y luego cuándo es que muere Jesús” , total el almuerzo es sardinas por si las moscas”. La emoción del día era saber que iba ir al cine a ver “Alicia en el país de las Maravillas”. Eso sí era algo de lo que disfrutaba mucho, pues que mejor que estar frente a una pantalla gigante con palomitas, gaseosa, y lo mejor, sin preocuparse por el tiempo porque finalmente no tenÍa clase al otro día.
Increíblemente llega el viernes ya no tan esperado por todos, pues para los que viajaron significaba el camino de regreso, y los que nos quedamos era el volver a las actividades cotidianas como estar nuevamente frente a un salón escuchando hablar al profesor dos horas y volver a esa inspiración que hoy me tiene aquí redactando esta crónica. No sé qué tan “santa” fue mi semana, lo que sí puedo decir es que aunque estuve en las mismas cuatro paredes de siempre la pasé del carajo.